"Ya no queda nada.
No hay horas que contar.
Las luces se miran más opacas.
El mar ya no silba como solía hacerlo.
La marea me deja un sabor a ciruelas amargas.
No le encuentro sentido a las calles.
La métrica me resulta inconexa.
Tu mirada ya no me busca.
La soledad me atormenta con tu voz de ensueño.
Las arterias me explotan al pensarte.
El reloj marca siempre las seis de la tarde,
es la hora en la que te fuiste".
- Paulina Mora
http://textosinlimites.tumblr.com/
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